Por primera vez, unas 500 piezas -sólo una parte infinitesimal de los descubrimientos arqueológicos submarinos hallados desde 1996 por Franck Goddio y su equipo en la bahía de Abukir y en el puerto de Alejandría- serán visitadas por el público español. Entre ellas está la estatua más alta de Hapi, dios de la crecida del Nilo -símbolo de fertilidad y abundancia- hasta ahora descubierta en Egipto. Con unos 2000 años de antigüedad, rivaliza con las colosales esculturas de granito rosa de un rey y una reina, con más de cinco metros de altura, cada una.
Gracias a sus descubrimientos, ahora se sabe que el antiguo puerto de Alejandría ocupaba unas 600 hectáreas; que la ciudad de Heraclion, descubierta a 7 kilómetros de la actual costa, tenía más de un kilómetro cuadrado de área; y que la parte este sumergida de Canopo ocupaba 25 hectáreas.